“Merlí” nos muestra la filosofía como nuestro día a día

Gracias a Netflix, podemos contar ya con la serie revelación de los últimos años de TV3 que ha tenido muy buena acogida por parte del público nacional, al igual que del publico de América del Sur y Estados Unidos, ya que se puede ver también en estos países.

Sus tres temporadas en las que cada capítulo se explica mediante la teoría de uno de los autores filosóficos se han convertido en lo más visto de la plataforma digital.

La serie está protagonizada por Merlí Bergeron, un profesor de filosofía que consigue un puesto en el instituto público Ángel Guimerá de Barcelona. Merlí comienza irrumpiendo en la serie de manera brusca ya que miente sobre donde está viviendo o el dinero que tiene a su hijo Bruno, del que tendrá que hacerse cargo mientras su madre esté de viaje porque estos están divorciados.

El personaje principal vuelve a vivir con su madre, una actriz famosa de teatro y al empezar a dar clase en el instituto, sin saber que sería el profesor de su hijo y sin que a este le haga gracia que el profe sea su padre, todos los alumnos de primero de bachiller se unen a Merlí por el buen “feeling” que tienen con él y este acaba apodándolos como “Los Peripatéticos del XXI”.

Esta serie se caracteriza por aplicar los pensamientos filosóficos a los problemas que tienen los estudiantes del instituto catalán. A pesar de que a primera vista puede recordar a una serie de adolescentes típica, de estilo similar a “Física o Química”, se muestra diferente. Aunque haya dramas adolescentes, amorosos y problemas de por medio, la serie destaca por las lecciones filosóficas que Merlí da a sus alumnos y muestra cómo estos se ven reflejados en ellas, enseñándoles de esta forma peculiar (y para otros profesores políticamente incorrecta) la asignatura a la que se enfrentaran en Selectividad.

En la mayoría de sus clases Merlí imparte la idea de reivindicar la filosofía como generador del pensamiento crítico, recalcando lo importante que es la asignatura y lo infravalorada que está en la sociedad ya que ha dejado de ser obligatoria en el bachillerato de ciencias.

Héctor Lozano, el creador de la serie, relaciona los argumentos individuales de los personajes con los principales filósofos como Aristóteles, Hume, Sócrates, Platón, etc. De esta forma, consigue desde el principio enganchar al espectador y sus capítulos de menos de una hora hacen que sea fácil seguirla.

También destaca la labor que lleva a cabo el profesor y tutor del bachillerato, puesto que intenta luchar continuamente contra grandes injusticias sociales. Se tratan temas como la homosexualidad, la bisexualidad, la transexualidad o el llamado ´poliamor´, pero también el bullying o incluso la difusión de imágenes privadas por redes sociales y sus efectos en las aulas. Con ello, se pretende hacer de la serie un espejo de la sociedad y que el espectador reflexione sobre ello.

Por último, además de considerarla una serie muy recomendada, cabe mencionar que cuenta con un reparto de primera, en el que encontramos a Francesc Orella (Los Ojos de Julia o El Comisario) como Merlí, Carlos Cuevas (Cuentame) como Pol Rubio, David Solans (Bajo sospecha) como Bruno, Iñaki Mur (Pulseras Rojas) como Oliver Grau, Candela Antón como Berta Prats o Elísabet Casanovas como Tània Illa.

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