Rayden en acústico

Foto del sábado 14 abril en la sala Galileo Galilei. Fuente: Eva Monzón.

El sábado pasado fue el concierto matinal en acústico de Rayden en la sala Galileo Galilei. Fue uno de los últimos conciertos de sala de la gira antes de que empiecen los festivales, pues solo quedan los de A Coruña (entradas agotadas), Burgos y Zaragoza.

La banda creó un ambiente mágico entre el escenario y la sala abarrotada. La voz de Rayden, y la inconfundible voz de Mediyama, sonaban fundiéndose con el contrabajo de Adrián Bartol, la batería simple de Gofiogroove, el llanto de guitarra de Héctor García Roel, las mezclas de Dj Mesh y el teclado del productor Layerbeats.

El acústico no es a lo que nos tienen acostumbrados Rayden y su banda. Adaptaron Antónimo al acústico, rebajando un tanto la euforia y sobredosis de energía de, por ejemplo, el último concierto en la Riviera, que han convertido en disco (puedes escucharlo en Spotify). El rap en la sala Galileo se camufló de Blues, Jazz, Folk y Bossa Nova sin perder su esencia cañera y crítica.

Algo que echamos de menos el sábado fueron las colaboraciones de artistas como Bely Basarte, Mikel Izal, Carmen Boza, MABÜ o Rozalén, aunque tenía su porqué. Lo explicó Rayden en una entrevista en El País previa al concierto:

No [habrá ninguna colaboración], porque con estas cosas más recogidas no me gusta hacer una fanfarria, presentando a una persona y a otra. Quiero que el oyente tenga la atención focalizada.

Fue un concierto muy emotivo, con buena vibra fluyendo en las dos direcciones, de la banda al público y del público a la banda. Rayden poco a poco está ampliando el espectro de la edad de sus oyentes, acercando el rap a otras generaciones.

Es curioso que esta sea la primera gira en la que tengo público de 40 a 50 años. No sé qué estaré haciendo, pero supongo que estará bien porque la gente destruye ese miedo a acercarse a esta música.

Además, fue el primer concierto que veía su hijo de casi dos años, al que subió al escenario para cantarle Pequeño torbellino, su canción, teniéndolo entre los brazos. Rayden pidió al público que no grabase el momento, algo con lo que todos estuvimos de acuerdo y respetamos.

Pero también hubo momentos de risa, de hecho empezaron el concierto dedicándolo al Máster de Cristina Cifuentes, entre otras bromas que se sucedieron a lo largo de la mañana.

Este acústico valió la pena y la alegría, tanto por la buena música, el ambiente y el cambio de ritmos.

¡Dato! tienes los últimos conciertos de Rayden y los festivales a los que asistirá añadidos en nuestros eventos.

 

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *