Poesía Portátil: Rainer Maria Rilke y sus versos

Portada del libro. Fuente: Fnac

Rainer Maria Rilke nació en la Praga del imperio Austrohúngaro, hoy perteneciente a la República Checa. Fue amigo de Heinrich Heine, conoció a León Tolstói, a August Rodin y André Gide, además de tener como amante durante un tiempo y confidente durante toda la vida a Lou Andreas-Salomé, conocida de Nietzsche y alumna de Sigmund Freud, gracias a la cual conoció algo de uno de los maestros de la sospecha, y además se aproximó al psicoanálisis.

Nunca estoy solitario.

Muchos antes de mí han vivido

y lejos de mí se esforzaron,

han tejido,

han tejido

en mi ser.

El seleccionador Ignacio Echevarría decidió comenzar la antología con la <<Carta a un joven poeta>>, una respuesta de Rainer Maria Rilke a un joven que le envió unos versos con la intención de recibir una crítica. Lo que recibió fue el mayor de los consejos: que en lugar de centrarse en el exterior y en el qué dirán, se autoexaminara y buscara las raíces de su inspiración dentro de sí mismo.

No hay más que un solo remedio: adéntrese en sí mismo.

Si bien esta carta tenga un solo receptor estipulado, cualquier persona relacionada con el arte puede ser capaz de sentirse identificada y sentir que Rilke se dirige a ella.

Tras esta carta a modo de introducción, se incluyen algunos de los primeros poemas que escribió el checo (De las poesías juveniles), en los que habla de la vida y del paso del tiempo, y en los que además se queja del determinismo con el que los adultos tratan las cosas, poniéndole límites y definiciones a todo, atrincherando cualquier atisbo posible de duda o indecisión.

Vosotros me matáis todas las cosas.

Rilke escribía sobre todo un tipo de poema conocido como dinggedicht, El foco de un dinggedicht descansa sobre un objeto animado o inanimado descrito desde la distancia, a menudo de una forma cosificada. El poeta intenta dejar que el objeto tenga su propio lenguaje, pues se supone que debe expresar el yo interior del objeto.

Antes de los poemas de El libro de horas, nos descubren la Leyenda de amor y muerte del alférez Christoph Rilke. Pero es en los poemas de El libro de horas donde se despliega todo el talento del autor y se puede ver su evolución, se puede sentir cómo los temas de su poesía adolescente se engrandecen para convertirse en trascendentales auto-exámenes al cuerpo, a la mente y al alma.

Así, con estas cuatro secciones han conseguido una antología redonda que sintetiza al máximo la esencia del poeta.

Vivo mi vida en círculos que se abren

sobre las cosas, anchos.

Tal vez no lograré cerrar el último

pero quiero intentarlo.

Rainer habla con la oscuridad y con Dios, al que apela, interroga y cuestiona, canta al amor efímero que siempre vivió, y teoriza sobre la muerte y sus misteriosas veredas.

Cuánto quiero a las pobres palabras, que tan míseras

están en lo diario: a ellas, las invisibles

palabras. De mis fiestas les regalo colores:

sonríen, y se ponen alegres lentamente.

Puedes encontrar este título en Fnac.

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  1. De los “Sonetos de Orfeo”

    IX

    Tan sólo aquel que levantó la lira,
    incluso entre las sombras,
    puede expresar, entre presentimientos,
    la alabanza infinita.

    Tan sólo aquel que comió con los muertos
    la adormidera, la de ellos,
    no volverá a perder
    el más leve sonido.

    Aunque el reflejo del estanque
    se desvanezca muchas veces:
    sabe la imagen.
    Sólo en el reino doble
    se volverán las voces
    eternas y suaves.
    BELLO .!!!!

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