Perfectos Desconocidos, velada ingeniosa y ocurrente a golpe de politono

Alex de la Iglesia nos trae este magnífico remake de una comedia mordaz, con personajes y un guión agudos hechos para ser graciosos y crueles a la par, al igual que las críticas sociales que aparecen en este film

Hoy viernes día 1 de diciembre se estrena en los cines la nueva película de Alex de la Iglesia, Perfectos Desconocidos. Varios de los integrantes de este medio digital tuvimos el placer de poder verla antes del estreno y de disfrutar de los comentarios del director sobre ella.

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Esta cinta es  un remake de una película italiana con el mismo título (Perfetti Sconosciutti) que se estrenó el año pasado. Esta comedia cuenta la historia de un grupo de viejos amigos que durante una cena deciden jugar a un juego en el que colocan sus móviles sobre la mesa  y hacen público cada mensaje o llamada que reciben en la cena, en una especie de ruleta rusa. Todo esto bajo una ligera pincelada paranormal debido al eclipse de la Luna de sangre.

Alex de la Iglesia consigue adaptar el excelente guión de la versión italiana para ajustarlo a ese humor tan único y tan nuestro como es el español. Los diálogos y la manera en la que tratan cada tema a lo largo de la velada es ingeniosa, sarcástica y tan natural que atrapa hasta al espectador menos cotilla, dejándolo deseoso de que suene el móvil de la siguiente víctima de este juego. En paralelo a esto se encuentran los personajes, con un reparto escogido a la perfección con Belen Rueda o Eduard Fernandez, que logran una interpretación tan natural que te harán  sentir su nerviosismo constante y te sacarán más de una carcajada a lo largo de la cena.

Por último recalcar que a pesar de ser una película que busca la risa o la tensión del espectador (dos caras opuestas de la moneda) esta también tiene una serie de mensajes sociales que trata de forma directa y concisa, pero eso sí, de una manera tan sutil que uno se dara cuenta al salir del cine y meditar sobre lo que ha visto. Temas como la homofobia o la violencia de género son vistos en este film en su forma aspecto más real. Son mensajes sutiles porque se tratan en diálogos de pocos minutos, mientras se van sucediendo los cotilleos a golpe de SMS, pero en los que queda claro el rechazo del director ante estas conductas de odio. Pero obviamente el valor que defiende Alex de la Iglesia con esta película es el derecho a la intimidad personal y la recomendación de mantener en privado lo que cada persona tenga en su Smartphone, por si las moscas.

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